L A   R E V I S T A   B R I T Á N I C A   D E   C R I M I N O L O G Í A

 

Volumen 38

Otoño 1998

Nro 4

 

LA IMPORTACIÓN DE DROGAS Y LA BIFURCACIÓN DEL RIESGO

 

Capitalización, Apartados y Crimen Organizado

 

NICHOLAS DORN, LUTZ OETTE Y SIMONE WHITE *

Traducido por CARLOS GUILLERMO BLANCO

y publicado con autorización del señor PAUL KIFF (en representación de la British Society of Criminology)

 

Nicholas Dorn es Director de Investigación y Desarrollo en el ISDD, Instituto para el Estudio de la Droga-dependencia, Londres, donde coordina un estudio apoyado por la Comisión Europea sobre medidas administrativas en la política de drogas. Lutz Oette está completando su capacitación legal en Colonia tras haber estudiado en Londres para obtener un LLM. Simone White es Senior Research Fellow en la Universidad de Montfort, Leicester, donde investiga y enseña acerca de las leyes de la Unión Europea. Las comunicaciones pueden ser dirigidas al primer autor por e-mail.

 

La investigación cualitativa fue hecha sobre 15 personas convictas por delitos graves en conexión con el contrabando de importación de drogas hacia el Reino Unido, y sobre 10 informantes de Aduanas e Impuestos de Su Majestad (HMC&E o Her Majesty’s Customs & Excise), con las salvaguardias apropiadas (1).

 

(1) El ISDD (Institute for the Study of Drug Dependence) expresa su gratitud a Aduanas e Impuestos de Su Majestad, que contrató y facilitó la investigación publicada en este documento. Sin embargo, tiene vigencia la rectificación o renuncia usual: los autores son responsables por sus puntos de vista expresados y el documento no debe ser tomado como una reflexión de los puntos de vista del Departamento.

 

Los objetivos incluyeron la evaluación de los contrabandistas (planificadores y organizadores) sobre sus percepciones acerca del ‘riesgo’ y de cómo intentaron reducirlo. Se identificaron dos formas conceptualmente distintas de riesgo. Riesgo estratégico es el que corre el planificador u organizador (hombre o mujer ‘Nro 1’). Riesgo táctico es el que corren las demás personas que no son planificadores u organizadores, y las drogas. Este documento se centra en el riesgo estratégico que corren:

 

(a) ‘Número 1’ bien capitalizado, adverso al riesgo, apartado del peligro, o

 

(b) ‘Número 1’ menos capitalizado, más tolerante al riesgo y más directamente asociado con las drogas y otros aspectos vulnerables de las operaciones de contrabando.

 

Los autores dan razones para centrar futuros trabajos en las interacciones entre los traficantes y las estrategias de control.

 

Uno de los temas recurrentes en el periodo de posguerra generalmente ha sido el del ‘crimen organizado’. El concepto sirve para galvanizar estados, y en cada estado a su vez, para que las agencias separadas involucradas en el control del delito cooperen más estrechamente entre sí (2).

 

(2) Ver, por ejemplo, la Acción Conjunta del Consejo Europeo (the Joint Action of the European Council) del 17 de diciembre de 1996 concerniente a la aproximación de las leyes y las prácticas de los Estados Miembros para combatir el tráfico de drogas y para prevenir y combatir el tráfico ilícito de drogas, Official Journal of European Communities No L342 del 31 de diciembre de 1996.

 

En parte por ello, al ser el Tráfico Ilícito de Drogas un crimen de gran escala, hay consenso en el ámbito de la decisión política de que el crimen organizado está involucrado en el TID al menos con alguna extensión, y que el concepto se ha convertido en algo más o menos de moda (ver High Level Group 1977). Sin embargo, el concepto no es analíticamente claro del todo y sus aplicabilidades prácticas e implicaciones son aún de algún modo inciertas (más que la necesidad de una mayor cooperación judicial, policial y aduanera).

 

Este documento trata de responder a las preguntas sobre el grado y la forma de la organización del contrabando de importación de drogas en el Reino Unido, a mediados de los años 1990s. Informa sobre un estudio piloto, diseñado para explorar las percepciones de los contrabandistas acerca de los riesgos que implican las actividades de Aduanas e Impuestos de Su Majestad (HMC&E). Algunos aspectos del trabajo llevado a cabo permanecen en el fuero interno del Departamento. El punto central en este documento es de interés más bien general para todos aquellos a quienes compete el combate del crimen serio en general y el tráfico de drogas en particular. Si las agencias pueden atender y compartir un concepto más claro de los problemas que enfrentan, entonces pueden predisponerse mejor para atacarlos.

 

El Motivo del Crimen Organizado

 

Si el crimen es ‘organizado’, entonces ... ¿cómo?. Para algunos, el crimen organizado tiene un significado más que modesto, implica un poco más que un grado razonable de habilidad de los criminales (Sutherland 1937, 1949), apoyado por una orientación cultural compartida (Hobbs, 1997: 57-72). Esta orientación ha sido descripta variadamente en términos de clases peligrosas, una formulación decimonónica; sub-mundo criminal, un concepto de las social democracias de posguerra; y clase marginada, un concepto desplegado en el contexto de la economía de mercado, que significa que el crimen es organizado sólo o primariamente por aquellos que no tienen acceso a las legítimas oportunidades del mercado.

 

En términos medios, hablando acerca de la definición, algunos observadores describen a los grupos criminales con una moderada concentración de criminalidad en muchas bandas de tamaño medio y semi-permanentes –ni una estructura monopólica, ni completamente fragmentada (Reuter 1983). Tales organizaciones constituyen, en el habla norteamericana, continuas empresas criminales, cada una con una estructura interna que es más bien persistente, ligada a o aliada con otros grupos criminales, y con alguna penetración en la economía lícita. Es nuestra impresión que esta percepción es típica de los oficiales encargados de hacer cumplir la ley.

 

Las definiciones más difundidas de crimen organizado sugieren que existe un número relativamente pequeño de empresas criminales grandes y resistentes -mafias- dominando más oportunidades para el crimen, estableciendo las reglas para otros jugadores menores, y penetrando no sólo la economía lícita sino además la vida política (Cressey: 1969).

 

De acuerdo con la literatura más especializada acerca del tráfico de drogas, cada una de esas formulaciones ha sido descrita de la siguiente manera: mafias de gran escala, que involucran cada una a miles de participantes y constituyen monopolios con ciertos mercados (Sterling 1991; Hobbs 1994: 441-68). El rango medio, que consiste en muchas empresas de tráfico de mediana escala, constituidas como equipos pequeños y flexibles cuyos miembros son tomados con una variedad de antecedentes, cada uno operando típica y episódicamente y capturando una moderada y variada proporción de un mercado local, regional o internacional para las drogas ilegales (Dorn, Murji y South 1991); y la última forma permanente de organización, en la cual el pequeño criminal es ‘alquilado’ por el día, o aun por la tarea (ir a buscar y llevar, centinela, etc.), en un patrón de causalización, imitando cambios en la más amplia economía (Ruggiero y South 1995).

 

No hay duda de que cada una de estas formulaciones –altamente concentradas y poderosas, organizadas pero no a gran escala, modestas y ad hoc- corresponden al menos en algo a la realidad en algunos lugares del mundo, en algunos momentos de la historia. Pero ¿cuál puede ser la posición para la importación de drogas al Reino Unido a mediados de los 1990s?. En este documento, presentaremos algunos hallazgos de la investigación empírica llevada a cabo en Gran Bretaña a finales de 1996, de la cual hemos tomado un tema. De acuerdo con una muestra de aquellos involucrados en -y en cierto modo conocedores de- la importación de drogas al Reino Unido, hay dos claros y bien distintos patrones de organización, que varían significativamente en su vulnerabilidad con relación a la ejecución de la ley.

Métodos, Muestras y Marco de Trabajo

 

Durante 1996, Aduanas & Impuestos de Su Majestad (HMC&E) contrató una investigación externa con la meta de comenzar a entender cómo las personas involucradas en el contrabando de drogas ilegales hacia el Reino Unido, pueden percibir los riesgos que enfrentan, en particular de la propia Aduana. El corto plazo del contrato de investigación significó que, a diferencia de algunos trabajos previos sobre traficantes (Dorn, Murji y South 1992), no hubiera una posibilidad real para hallar entrevistadores libres adecuados en la comunidad y desconocidos para el Departamento. Los planes fueron establecidos para llevar a cabo el trabajo durante el verano de 1996; con la asistencia del propio Departamento y del Servicio de Prisiones, en el otoño se efectuaron 25 entrevistas extensas, semi-estructuradas y utilizables. Quince de ellos fueron personas convictas por delitos graves de importación y con largas sentencias a prisión (ver más abajo) y diez eran informantes. Los hallazgos que reportamos emergieron del trabajo empírico, más que de la motivación original de la investigación.

 

Presos e informantes

 

Al principio se acordó que era necesario entrevistar una diversa serie de personas involucradas en la importación de drogas. Fue porque el Departamento sintió que el modus operandi de los contrabandistas, las percepciones del riesgo, y las reacciones a las actividades departamentales podían variar marcadamente, dependiendo de sus variadas experiencias y antecedentes (en términos del origen nacional y la conexión, criminalidad pasada o experiencia en negocios lícitos, relaciones –si habían- con las organizaciones, etc.). En orden a hallar recursos disponibles para los temas de mayor interés para el Departamento, se resolvió centrar el trabajo en:

 

(i)                nacionales británicos y en -no lo mismo exactamente- contrabandistas basados en el Reino Unido, con interés secundario en los contrabandistas basados en el extranjero; y en

 

(ii)              planificadores y organizadores, donde fuera posible, aunque se reconoció que los problemas de acceso a ellos podían significar que solo se pudiera entrevistar directamente a unos pocos y que la investigación acerca de ellos, a veces tendría que ser conseguida de segunda mano, a través de aquellas segundas personas de enlace que trabajan con o para ellos.

 

Muestra lograda: informantes y presos

 

Por razones de seguridad, no damos información acerca de los informantes que contestaron, que fueron diez, geográficamente dispersos y que han ocupado una variedad de roles (ver abajo). Se tomaron medidas elaboradas para proteger la identidad de los informantes cuando nos encontramos con ellos, que en cada caso fue solamente de a uno en vez. La única ayuda que podemos darle a los lectores con respecto a la selección de los informantes del HMC&E es que para que nosotros los entrevistáramos, aunque el Departamento fue amable en darnos gente que pudo iluminarnos sobre el nivel más alto de la importación de drogas, no dudamos de que ellos no se arriesgaron a que tomáramos contacto con sus informantes más sensibles o vulnerables.

 

Como para con los presos, el Departamento hizo una larga lista de potenciales entrevistados sobre la base de casos recientes de procesos exitosos, de los cuales el equipo de investigación esperaba que sólo algunos estuvieran disponibles para la entrevista. Se reconocen los peligros de confiar en los encuestados provistos por las agencias de ejecución de la ley y los investigadores no pueden dar cuenta del proceso de selección inicial detrás de la larga lista – el HMC&E ha sido amable en centrarse en casos recientes y valiosos. Sin embargo, esa lista tuvo que ser complementada muchas veces, ya que no todos los de la primera versión resultaron estar disponibles para la entrevista. Muchos ‘rechazos’ ocurrieron porque los presos fueron movidos de una prisión a otra el día de la entrevista y el Departamento de Prisiones no pudo, por razones de seguridad, dejar que el equipo de investigación lo supiera. En otros casos, los presos que fueron contactados por carta pidiéndoles permiso para la entrevista, rehuyeron la consulta; y algunos, cuya buena disposición para participar no ha sido claramente averiguada, la rechazaron en el día. Así, hubo presión para reemplazar a aquellos de la lista inicial. En algunos casos, los oficiales de las prisiones se ofrecieron a negociar la participación con otros presos que en sus opiniones reunían el perfil del contrabando de importación, lo reciente de su captura y la larga sentencia y, en pocos casos, presos que fueron entrevistados recomendaron a otros. Sin embargo, ninguno de esos potenciales arreglos dio frutos, dado que corríamos contra el tiempo necesario para hacer los arreglos para las entrevistas. Así, en el evento todos los presos entrevistados vinieron de listas de HMC&E. Aunque los presos entrevistados estaban cumpliendo largas sentencias –que reflejaban penas por un contrabando de importación grave, o en algunos casos series de sentencias consecutivas por conspiración- en su mayoría estaban cumpliendo solo pocos años de sus respectivas sentencias y así describieron eventos recientes. En la Tabla 1, P 1 a P 16 se refiere a personas eventualmente entrevistadas en la prisión. Hallamos en algunos casos que el rol dentro de la organización de contrabandistas (auto-adjudicado por el convicto) no coincidió con los registros de HMC&E: aquí nos centramos en la evaluación de los entrevistados. En algunos casos la sentencia reportada por los prisioneros difería de la descrita por el HMC&E, generalmente porque se había interpuesto una apelación y la sentencia había sido reducida.

Marco de trabajo para describir muestras y sus contactos

 

Basados en las entrevistas conducidas, adoptamos una categorización simple de niveles de involucramiento en el contrabando de drogas, en que un:

 

-          Número 1 es un planificador u organizador, que puede o no tener uno o más asistentes (o dos o más número 1 pueden estar trabajando juntos);

 

-          Número 2 es un asistente de confianza, que por razones que serán discutidas, es improbable que brinde evidencia acerca del número 1;

 

-          Número 3 provee servicios específicos pero nunca sabe lo suficiente acerca del número 1 como para ponerlo en peligro, ya que el número 3 trata primaria o exclusivamente con el número 2.

 

En cuanto concerne al número 1:

 

-          Alguien, a quien llamamos ‘apartado’ o ‘adverso al riesgo’, mantiene una buena distancia con los aspectos operacionales, gracias a sus número 2 y número 3 quienes toman los riesgos operacionales;

 

-          Otro número 1, a quien llamamos ‘con las manos en’ (hands on), se auto-involucra muy estrechamente con los problemas operacionales y toma los riesgos asociados, por razones que serán discutidas.

 

De acuerdo con las respuestas de los presos, éstos se han involucrado en el contrabando con variados grados de voluntad. Para algunos, incluyendo todos los número 1 entrevistados, entrar al negocio fue deliberado. Otros reconocieron que cayeron gradualmente, y que al final del proceso estaban involucrados en algo más serio de lo que habían anticipado. Otros se presentan a sí mismos como renuentes, algunas veces forzados a tomar parte, y a veces engañados para hacer algo que no habrían hecho si lo hubiesen sabido. En un caso, el informante insistió en que nunca hizo nada que de ningún modo constituyese contrabando: este único caso es presentado como P 2 (prisionero 2) en la tabla pero no se sentía confiado para dar información y otro candidato fue reclutado en su lugar. La información sobre el auto-reporte de cada preso se resume en la Tabla 1 y en la clave para la Tabla 1.

 

Fases del trabajo de campo

 

El ajuste de las fases del trabajo fue como sigue: un amplio y escrutador comienzo de la investigación (informantes que hablaron acerca de una serie de contrabandistas), seguido por un varios casos de estudio muy focalizados (presos que tendieron a centrarse en su propio caso), y para finalizar con otro amplio escrutinio.

 


Escrutinio

 

Centro

 

Escrutinio

5 informantes entrevistados en Londres y en el sudeste de Inglaterra

16 presos,

varios lugares

5 informantes más fuera del sudeste de Inglaterra

 

Este ajuste de fases del trabajo de campo fue enteramente fortuito. Surgió por razones prácticas. Las primeras cinco entrevistas fueron a informantes del Departamento debido al relativo rápido acceso a ellos, comparado con algunas demoras para entrar en las prisiones. Después de esto, fue posible llevar a cabo las entrevistas basadas en las prisiones. Finalmente, como esas entrevistas se agotaron, los informantes fueron devueltos para completar la muestra. Aunque no fue planeado, este ajuste de fases nos ayudó a establecer un marco de trabajo analítico para conducir las entrevistas y para estructurar los hallazgos (ver más abajo).

 

Tabla 1 - Presos entrevistados y sus versiones de los eventos

 

Claves para los ‘roles’ de la tabla 1. Las figuras numéricas 1, 2 y 3 se refieren a si la persona actuó como: Nro 1, primariamente planificador y organizador; Nro 2 confiado / intimidado entre 1 y 3; y Nro 3 que sabe poco y es potencialmente desechable.

 

Para un número 1, las letras se refieren a sus modos de trabajo primarios: HO significa hands on (‘manos sobre’) en el sentido de estar muy involucrado en la importación y cerca de las drogas. Reservamos el código CO para los número 1 que fueron ‘apartados’ por un número 2 pero de hecho todos los número 1 entrevistados entraban en esta categoría. Para 2 y 3, las letras se refieren a los modos en que fueron reclutados y manejados:

 

WILL significa voluntariamente involucrado, sabiendo desde el comienzo que habían drogas;

NOTD significa no-drogas, al comienzo la persona pensaba que estaba envuelta en algo ilegal, pero sin drogas;

DRAWN significa caer gradualmente, sin intentar ninguna ilegalidad al comienzo pero aceptándolo luego;

NOTILL significa que, aun cuando la operación progresaba, el entrevistado pensaba que no había nada ilegal; sólo lo supo cuando fue arrestado;

SAC significa que la persona piensa que ha sido usada como un sacrificio (ver texto);

NONE significa para nada involucrado (aún lo niega)

 

Por ejemplo 3 WILL se refiere a un número 3 (que sabe poco y es potencialmente desechable) que estaba voluntaria y conscientemente involucrado en una operación de contrabando.

 

 

Residencia

Nación

Sentencia en años

Rol (ver Clave)

Antecedente y

Modus Operandi

P1

Reino Unido

Británico

7

3 WILL Cannabis

Ex-importador minorista de cannabis de firma hispano-pakistaní: varios canales, barcos a costas aisladas/camiones.

P2

Reino Unido

Nigeriano

15

No involucrado (lo niega)

Aduana construyó caso desde 3 instancias inconexas, una con relación entre ticket de viaje registrado en libro que ella traía consigo. Deducido de análisis.

P3

Reino Unido

Británico

8

1 HO Cocaína

Cocainómanos hallaron a colombiano en night club, que traía droga vía aérea al aeropuerto de Heathrow.

P4

Reino Unido

Turco

20

2 DRAWN Heroína

Dueño de negocio impelido a llevar heroína a Londres para un propietario griego conectado con informantes: camio- nes.

P5

R.U./España

Británico

7

1 HO Cannabis

Pequeño grupo auto-organizado, muy cerca de las drogas, amigos de alto riesgo: por barco a costas inglesas.

P6

Reino Unido

Turco

8

2 DRAWN Heroína

Mensajero / intérprete / correo cayó en organización turca: barco a isla de Wight o camión vía Rca. Checa y Dover.

P7

EE.UU.

NK

18

1 HO Cocaína

Proveedor norteamericano a amigo inglés; llevó drogas en su valija de Miami a Gatwick.

P8

Pakistán

Pakistán

13

3 SAC Heroína

Organización internacional le plantó drogas e informó a Aduana para distracción; por avión a Heathrow en valija.

P9

Reino Unido

Británico

12

3 WILL Cocaína

Por aire de Latinoamérica a Holanda, y ferry a Dover en valija de pasajero a pie.

P10

Holanda

Holandés

16

2 NOTD Cocaína

Pensó que estaba envuelto en contrabando de oro, como intérprete, ahora cree fue usado como 3; valija por aire a Heathrow.

P11

Reino Unido

Británico

11,5

1 HO Cannabis

Barco desde Marruecos hasta costa inglesa. Mucho conocimiento de tecnología. Auto-organizado.

P12

Holanda

Holandés

20

2 NOTD Heroína

Ex–vendedor de bienes robados, camionero; por camión desde Holanda a Ramsgate.

P13

Reino Unido

Británico

14

3 NOTILL/SAC Cocaína

Traficante de propiedades, en Indias Occidentales; alquila contenedor para importación fruta instigado por 2 de importador de frutas de Covent Garden.

P14

India

Hindú

8

3 DRAWN Heroína

Auxiliar de vuelo de Air India. Heroína en valija a Heathrow. Informó que 2 en Inglaterra fue asesinado por falta de confianza.

P15

Holanda

Holandés

25

3 DRAWN/SAC Éxtasis

Conductor-propietario con problemas monetarios gana contrato aparentemente legítimo que se torna dudoso, entonces éxtasis; dentro del tanque del camión.

P16

Reino Unido

Turco

30

2 DRAWN

Conductor / guardaespaldas llevó dinero en efectivo en Londres; importaciones vía una variedad de medios desde Turquía. Dijo ser número 1.

 

Desarrollo de un marco de trabajo para la investigación

 

Nuestro objetivo era descubrir:

 

(i)                qué riesgo hay, desde el punto de vista de los planificadores/organizadores de importación de drogas y,

 

(ii)              cómo los planificadores y organizadores reducen los riesgos que más les preocupan.

 

Al principio, nuestra aproximación a las entrevistas estaba estructurada ligeramente, con un centro de gravedad que ya describiremos. En las primeras entrevistas, hallamos que los entrevistados rápidamente se adaptaron a una conversación estructurada en tres partes:

 

a.     Entrada ‘al negocio’ (‘cómo me involucré’), valoración y reducción del riesgo en esta etapa;

 

b.     Arreglos con otras personas (‘la gente acerca de la cual sé lo mejor’), en su propio grupo y fuera de él, y cómo valorar riesgos y reducirlos con relación a la gente, y

 

c.      Arreglos logísticos y prácticos para el contrabando (‘cómo era hecho el trabajo’), evaluación y reducción del riesgo de cada modus operandi y punto de entrada.

 

El hecho de que las primeras cinco entrevistas fuera con informantes resultó ser útil, ya que generalmente éstos son capaces de hablar acerca de una gama de contrabandistas (mientras que los presos están obviamente más imbuidos de su propia experiencia, y son menos hábiles para articular los métodos de los demás). Las entrevistas iniciales a informantes ayudaron a organizar el marco de trabajo para la investigación. Coincidentemente, cuando comenzó el trabajo de campo, el equipo de investigación recordó un modelo de crimen organizado desarrollado por el criminólogo anti-mafia Pino Arlacchi (Arlacchi, 1988; Arlacchi, 1996). Éste sugiere, entre otras cosas, que los recursos económicos y las habilidades organizacionales específicas distinguen a las empresas criminales más ‘organizadas’ y resistentes. Al progresar la pesquisa, el equipo de investigación reconstruyó el modelo de Arlacchi para alcanzar un molde razonable con el problema del  tema que surgía para nuestras entrevistas. Presentamos los rasgos básicos del marco de trabajo resultante, elaborando los apartados 1.1, 1.2 y 1.3 empíricamente en las siguientes páginas:

 

1.     Habilidades estratégicas y organizacionales necesarias para los organizadores.

 

1.1           Establecer el capital y sus relaciones con la tolerancia al riesgo.

 

1.2           Administrar la gente: confianza, violencia y el control negativo de la información.

 

1.3           Neutralizar o evadir la ejecución de la ley: el control positivo de la información.

 

2.     Arreglos tácticos, logísticos y operacionales.

 

2.1           Planificación de cada trabajo.

 

2.2           Dinero extraído del Reino Unido.

 

2.3           Intercambio de drogas / dinero.

 

2.4           Regreso al Reino Unido.

 

2.5           Transferencia a distribuidores / mayoristas.

 

2.6           Dinero entrante / lavado.

 

En el momento en que estábamos a mitad de camino de nuestra investigación, hallamos que este marco de trabajo pudo ser usado con los presos, así como con los informantes -porque proveyó un medio para capturar lo que parecían importantes aspectos de la organización criminal –especialmente con relación a los puntos 1.1, 1.2 y 1.3-. La decisión fue hecha para adoptar esta forma modificada del modelo de Arlacchi para los propósitos de esta investigación. Por supuesto, éste es un marco de trabajo para guiar la investigación, más que una serie ordenada de preguntas. Verdaderamente para algunos encuestados, sobre todo presos que sabían acerca de algunos aspectos del contrabando de importación de drogas pero poco o nada acerca de otros aspectos, no habría tenido sentido insistir en explorar aspectos que ignoraban. En la práctica, las entrevistas variaron, algunas cubrieron algunas áreas en alguna profundidad, otras se centraron en otras áreas, y pocas variaron sobre toda la gama de intereses. Al comienzo del trabajo, esperábamos tener entrevistas de una hora como promedio. En la práctica, el promedio fue de aproximadamente 90 minutos, y algunas entrevistas se extendieron por más de dos horas. Tomadas juntas, las entrevistas cubrieron toda la base indicada en el marco de trabajo, aunque con variaciones.

 

NOTA: EL TEXTO COMPLETO DE ESTE INFORME PROXIMAMENTE SE EDITARA EN CD

 

REFERENCIAS

 

ARLACCHI, P. (1996) ‘Economías Criminales Internacionales’, presentación plenaria, Conferencia Europea sobre Crimen y Orden Social en Europa, Manchester, 7-10 Septiembre. (1998), ‘Saggio sui mercati illegati’, Rassegna Italiana di Sociología, xxix/3: 403-36.

 

CRESSEY, D. (1969), Robo de una Nación, Nueva York: Harper & Row.

 

DORN, N., JEPSEN, J., Y SAVONA, E., eds (1995), Mercados Europeos de Drogas y Ejecución de la Ley, Londres: Macmillan.

 

DORN, N., y WHITE, S. (1997), ‘Más allá de debates de ‘pilares’ y de ‘pasarelas’: El espacio emergente de prevención del crimen de la Unión Europea’, Temas Legales de Integración Europea, 1: 79-93.

 

UNIÓN EUROPEA (1997) Tratado de Amsterdam, Luxemburgo: OOPEC.

 

GRUPO DE ALTO NIVEL (1997) Plan de Acción para Combatir el Crimen Organizado, Bruselas.-