NEWSLETTER Nº 3

Una Visión de la Actual Situación
desde Sudamérica

por Ing. Alberto A. J. Prieto

EL NUEVO ESCENARIO INTERNACIONAL :

A pesar de Fukuyama, como de otros optimistas pensadores y observadores de la situación internacional, con el fin de la "Bipolaridad", el estallido de la Paz no se concretó, sino que muy por el contrario aparentemente si ayer todos los conflictos se subsumían en el conflicto principal : Este-Oeste, hoy por lo que se percibe cada uno y todos (sino la mayoría de ellos) se subordinarían de alguna forma, en la confrontación entre el modelo hegemónico y el multilatera-lismo, si bien este último modelo también estaría pensado como circunscripto sólo a un estrecho círculo de países centrales, o sea un modelo oligárquico y aristocrático, condenando al resto del mundo a someterse a los designios de los diseñadores (de las potencias) de la gran política estratégica internacional y en no pocos casos, condicionando incluso las políticas internas de los Estados-Nación.

En este orden de cosas, debería encuadrarse e interpretarse la ya concretada pretensión anglo-norteamericana de "arrasar" a Irak, tanto o más como ya lo hicieron con Afganistán, pues como lo expresara el escritor y analista estadou-nidense Norman Mailer :

El escritor estuvo refinando su hipótesis sobre el imperio norteamericano, que asegura que : :..." desde el fin de la Guerra Fría ciertas fuerzas de Estados Unidos creen que ese país debiera ser la potencia militar dominante del universo. A raíz de su petróleo y ubicación, Irak es una pieza clave en ese plan. …"No importa lo que se esté haciendo en Irak. No importa si tienen o no bombas nucleares, o si están listos para embarcarse en una guerra química. No son un peligro, pero son sin duda un lugar dentro del mundo que necesitamos desde el punto de vista militar. Hay que dominar Irak, al Cercano Oriente y después lograr que China esté en condiciones de con-vertirse en la Grecia de nuestra Roma"…, aseveró.

.."El 11 de septiembre fue el ábrete sésamo para el camino del imperio mundial"…
, continuó …"A Bush no le importa si las cosas salen bien o mal en Irak. Si salen bien, puede comenzar a pensar en el próximo paso. Si salen mal, eso es bueno para él de todos modos, a raíz del patriotismo norteamericano. ¿Quién va a estar en contra de George W. Bush cuando esté llorando la muerte de nuestros muchachos? Bush no tendrá que en-frentar los crecientes problemas de Estados Unidos, con la economía na-cional y los escándalos, con la pérdida de credibilidad en dos grandes sistemas: el de los directorios de las empresas y el de los sacerdotes"…

Para luego plantearnos … ¿ Qué viene después ? … sin menospreciar, el precio que la sociedad mundial deberá pagar aun y vaya a saberse por cuánto tiempo, como consecuencia de esta Guerra Internacional lanzada "presun-tamente" contra el Terrorismo en todo sitio y lugar. Precio que no sólo será en dinero de impuestos, directos e indirectos, sino particularmente en vidas hu-manas.

Evidentemente hoy es opinión mayoritaria y nos atrevemos a decir en el mun-do, de que el terrorismo como arma de la violencia política, debe ser erra-dicado como medio para imponer ideas, privilegios, reclamos, reivindicaciones del orden que estas fueran y no importando lo justificado del reclamo, provenga este terrorismo desde grupos insurgentes o bien de algún Estado.

Lo que preocupa a la comunidad internacional son los medios aparente-mente empleados para la "erradicación". Pues "arrasando" poblaciones, asesinando a inocentes (daños colaterales, como eufemísticamente se lo de-signa), demoliendo viviendas, se generan más mártires y se retroalimenta el odio. Factor este último que opera como el mejor combustible para reclutar nuevos elementos terroristas y continuar la escalada sin fin.

Algunos analistas se plantean, por qué si se pueden buscar los causales del odio ya generado, en especial aquellos basados en injusticias reversibles, no se comienza por desmontar dichos factores irritantes, como por ejemplo buscar invertir en viviendas para los sin techo en condiciones de financiamiento acce-sible, generar masivas fuentes de trabajo (dando oportunidad a las poblaciones marginadas a que al menos opten por el trabajo legítimo y digno, no por el fusil) y por sobre todo, atender el campo de la educación, a fin de que las próximas generaciones surjan con modelos y valores diferentes a los absorbidos por sus generaciones precedentes. Observación tan válida para espacios geográficos e idioscincracias tan disímiles como Asia, Medio Oriente, África y la propia Lati-noamérica.

Obviamente estas medidas no garantizarán por sí solas que de un día para el otro desaparezca la violencia, enraizada por décadas sino siglos (en algunos casos) de odios o postergaciones, máxime cuando los terroristas profesionales subsistirán y su reinserción en un tejido social donde impere la paz, sería casi imposible; pero de darse este cuadro de situación, se tornaría mucho más fácil la localización de estos elementos antisociales y su neutralización.

Los costos de una política de este tenor, serían indudablemente no sólo mucho menores que sembrar de bombas un país, por no hablar de los varios que ya lo han padecido, sino que se ahorraría en sangre y vidas humanas, sacrificadas injusta e injustificablemente. El principal impedimento para que una política de esta naturaleza prospere, se basaría en los "negocios" que se perderían, los grandes complejos transnacionales de armas, los intermediarios, los individuos, organizaciones y/o países trianguladores, que se vienen beneficiando con las conflagraciones tradicionales y que suelen disponer de importantes lobby's en los lugares donde se toman las decisiones y se diseñan estas políticas interna-cionales, con la complicidad inevitable de importantes funcionarios locales mu-chas veces electos por sus pueblos a causa de los conflictos vigentes, pero que en una eventual paz no figurarían ni se los convocaría.

También es harto conococido el recurso de la dirigencia política que cuando la resolución de los problemas e inequidades internas se tornan demasiado com-plejas, se promueven o explotan amenazas reales o ficticias externas, a la bús-queda de cohesionar el frente interno y menguar el impacto de la irresolución de los problemas endógenos que desgastan una gestión de gobierno.

Vale resaltar esta visión precitada, porque en general cuando se habla de las Amenazas, se suele centrar la perspectiva -en forma simplificada- en los acto-res insurgentes, sin tomar en cuenta los causales que alimentan las crisis y las confrontaciones, si bien esta perspectiva no pretende avalar que se deba "ne-gociar" con el terrorismo declarado, ya que este interpretaría probablemente el menor diálogo como signo de debilidad del contrincante. Lo que se sugiere es -como debería hacerse en el campo estratégico- tomar distancia en cada con-flicto y tratar de detectar a todos los actores en pugna y sus intereses en con-traposición, a fin de buscar salidas y de ser viable las soluciones menos costo-sas, no sólo en recursos financieros sino en vidas humanas, sin por ello claudi-car en los principios ético-morales que nos motivan.

Porque si el análisis se centra exclusivamente sobre un sector del conflicto, este subsistirá y se continuará retroalimentando, al seguirse sólo una parte del problema, perdiéndose la visión completa del escenario. Por ejemplo hablar de Afganistán, del Cáucaso, de Irak o Irán y no vincularlo a los intereses petroleros y gasíferos transnacionales, al valor que representaría el <<control>> del sector para la manipulación del comercio y la industria mundial, sería caer en un grave error de percepción.

Tampoco se pretende con el párrafo precedente, exculpar a los principales protagonistas de los países citados, de sus conductas y responsabilidades, ya sea sobre el trato interno a sus pueblos, su tipificación en algunos casos de actores irracionales, o de la agresividad demostrada para con sus vecinos y/o el resto del mundo.

Obviamente, no se pretende ignorar que para implementar una eventual políti-ca que busque realmente la pacificación y la desescalada, se debería estar dispuestos a enfrentar a poderosos intereses que lucran con el caos y la vio-lencia, el tema será entonces si se está en capacidad de neutralizar el accionar de dichos grupos perturbadores y lobby's de influencia, que retroalimentan sis-temáticamente las crisis para que estas escalen, ya que ese es su "negocio".

La opinión del autor es que en estos conflictos como en general sucede, confluirían múltiples factores que alimentan las crisis y que desde el campo del análisis estratégico deberían ser percibidos, evaluados y con-siderados a la hora de analizar las crisis de superficie. En particular se deberían tratar de detectar los entrelazamientos (ocultos en general) de intereses en juego y los protagonistas abiertos y encubiertos que interac-túan en la misma.

REPLANTEANDO EL ROL DEL ANÁLISIS ESTRATÉGICO

En gran medida, las razones expuestas en el acápite anterior por sí solas, sin necesidad de esgrimir un cúmulo de otros argumentos tan lógicos como estas, hacen menester que los Estados-Nación, urgentemente encaren un profundo replanteo de sus SISTEMAS DE INTELIGENCIA -particularmente en el marco nacio-nal y regional- adecuándolos a los nuevos desafíos, ya que ellos deberían constituir la primer barrera de defensa de un país.

Pues evidentemente el prometido "estallido de la paz" del visionario Fukuyama no se concretó y por el contrario las Amenazas se estarían multiplicando y pre-sentándose polifacéticamente, enriqueciendo las formas tradicionales con otras innovadoras. Lo que demanda una respuesta apropiada a la nueva contingen-cia.

EN LOS PAÍSES CENTRALES :

Comenzando por el propio EEUU y siguiendo por las potencias europeas occi-dentales, acorde a los trascendidos y a la información pública disponible, el proceso de "adecuación" al nuevo escenario internacional habría ya comen-zado.

La actual Administración Republicana de los EEUU, aspiraría alcanzar el Poder Hegemónico Mundial, para ello habrían visto la necesidad de acentuar la coor-dinación y concentración del control de las múltiples Agencias de Inteligencia que esa potencia dispone, haciendo entonces surgir -con la excusa del atenta-do del 11SET01- un superministerio (SEGURIDAD INTERIOR) de Seguridad e Inte-ligencia, con casi plenos poderes e injerencia en todo el orbe, bajo la direc-ción de Tom Ridge,3 ex-infante de marina y considerado un halcón entre los halcones.

Asimismo se les habrían asignado poderes extraordinarios a la CIA y proba-blemente a otras Agencias de Inteligencia, hoy habilitadas para operar presun-tamente tanto dentro como fuera de los EEUU. Obviamente estos "aparente-mente" necesarios "nuevos poderes e incumbencias" de las estructuras del Sistema estadounidense de Seguridad e Inteligencia, como así también de Agencias conexas, como la Justicia y las fuerzas policiales, estarían avanzan-do en detrimento de los tradicionales derechos civiles6, que históricamente caracterizaron el régimen de vida del país del Norte7. Lo que no deja de llamar la atención y despertar cierta preocupación, es si estas "medidas" sólo serán coyunturales o … a partir de ahora se implantarán por tiempo indeterminado, además de verificar que su utilización se reserve a casos fundados y no surjan abusos. Precisamente la intelectual estadounidense Susan Sontang8 alertó en un artículo periodístico, que a su entender la democracia en su propio país es-taba en peligro, señalando textualmente que : ... "Si Clinton era César, Bush es Augusto"...

En Europa, las Agencias y Servicios de Inteligencia de los países parte de la "UE", en su gran mayoría estarían pasando por un proceso de redefiniciones y reestructuraciones. En parte por los nuevos desafíos devenidos de las nuevas Amenazas y paralelamente, producto del pretendido nuevo posicionamiento de la Unión Europea en el contexto internacional. Gran Bretaña a título de ejem-plo, acaba de articular una suerte de FBI con rasgos propios.

La paradoja europea estaría pasando por su conciencia de que son blancos declarados de la amenaza fundamentalista islámica radicalizada por un lado y paralelamente, no desearían someterse a los dictados de Washington ni de Wold Street, que aspirarían a utilizar a la OTAN, como una mera herramienta de sus objetivos estratégicos propios, es decir en contraposición a las aspira-ciones e intereses del emergente "Bloque Europeo" y a las de su par Japón (en el Pacífico).

Precisamente esta "paradoja" habría sido el motivo del quiebre de la extendida Unión Europea frente al actual conflicto entre EEUU e Irak, donde los nuevos países de la Europa del Este, mayoritariamente se habrían alineado junto a España e Italia detrás de los EEUU en su pretensión de <<arrasar>> Irak. Si bien vale resaltar que en los casos de España e Italia a un alto costo político interno, cuyas consecuencias aun es prematuro evaluar.

Inevitablemente este posicionamiento cuanto menos políticamente "dual" re-percutiría en los Sistemas de Inteligencia, no sólo nacionales dentro de la Unión Europea (UE), sino y en particular en la eficiencia y confiabilidad del apa-rato de Inteligencia de la OTAN. Por ejemplo, los EEUU por motivos que aun se desconocen, estaría alimentando el síndrome de un potencial ataque terrorista con Armas de Destrucción Masiva (ADM), cuando todo indicaría que lo más esperable es que se repitan ataques con elementos suicidas y armas más que convencionales … primarias, como las utilizadas el 11SET01 contra las Torres Gemelas (cuters, navajas o elementos punzantes, para copar las aeronaves que se transformaron en tecnología dual).

Pocas serían las estructuras terroristas -si es que ya existe alguna- que esta-rían en capacidad de operar auténticas ADM, en particular disponer y saber manipular -por ejemplo- un arma nuclear. El caso de los subterráneos de To-kio, fue un hecho aislado y que si bien habría que tenerlo en cuenta, en el corto plazo no es esperable que las estructuras insurgentes e irregulares, puedan emularlo recurriendo a BCW (Armas Biológicas o Químicas). No obstante, la enseñanza que el caso ha dejado, es que se debería en primer instancia, efectuar un total relevamiento en cada país, sobre los científicos y laboratorios que trabajan y estudian compuestos, virus y bacterias, potencialmente emplea-bles como Armas Químicas y Biológicas, para luego obligarlos a preservar adecuadamente los laboratorios contra el acceso a los mismos por parte de personal no habilitado y controlar al personal propio, para evitar que sean eventualmente captados y reclutados por sectas u organizaciones peligrosas.

Según los trascendidos periodísticos, si bien su fidelidad y honestidad profesio-nal se encontraría hoy en tela de juicio, a raíz de la censura y la guerra de into-xicación emprendida desde los EEUU, los ataques con ANTRAX en dicho país, no tendrían aparentemente relación alguna con los ataques a las dos Torres y al Pentágono. Al punto que el material empleado -según sus dichos- habría sido generado años atrás en laboratorios estadounidenses orientados a la De-fensa. Lo que no se aclaró obviamente, es si el presunto responsable o los eventualmente responsables de dicho ataque, obraron en ese momento por oportunismo, porque les pagaron para hacerlo (en ese caso quién o quiénes), porque simpatizaban con la causa islámica radicalizada, o por qué ??? Pues convengamos que la coincidencia en el tiempo resultó cuanto menos más que sugestiva y preocupante.


Hoy las potencias centrales, mantienen en estado de alerta casi permanente a sus FFSS e Inteligencia, a fin de tratar de prevenir y desarticular cualquier eventual intento de agresión sobre no sólo sus ciudades, sino incluso intereses en el extranjero, un desafío casi imposible de alcanzar. Ya que el agresor cuenta siempre con el factor sorpresa, en un teatro de operaciones que se ha transformado en global. Las fuerzas del orden -no importa de qué país- podrán desarticular muchas células presuntamente preparadas para llevar a cabo po-tencialmente algún atentado terrorista, pero nunca se tendrá la certeza de ha-berlas eliminado a todas. Pues siempre habrá elementos reclutables -cuando no TOPOS- dispuestos a operar cuando las circunstancias le sean propicias.

Máxime cuando el odio visceral hacia todo lo que sea estadounidense estaría creciendo aceleradamente.9

Además, estudios efectuados por Agencias especializadas, aseverarían que al menos en el ámbito del fundamentalismo islámico radicalizado, habrían cam-biado su modus operandi. Aparentemente, el jefe de la célula saldría desde un comienzo con las instrucciones generales y fondos para llevar a cabo un aten-tado, el cual podría correr por cuenta de dicho terrorista la elección del blanco y la oportunidad de concretarlo. La provisión de fondos que se le aportaría desde un comienzo, le permitiría reclutar el personal adecuado; su formación dogmá-tica previa, le facilitaría la formación ideológica (lavado de cerebro) posterior de los potenciales candidatos a integrar la célula y con los fondos la compra dis-creta de todos los implementos o documentación necesaria para llevar a cabo su cometido. Obsérvese que el terrorista haría todo esto sin contactarse con su base de origen o central de mando, lo que dificulta seriamente el accionar de las FFSS y la Contrainteligencia para la detección de la célula y su eventual neutralización. Dado que tradicionalmente muchos atentados pudieron ser abortados merced al monitoreo de comunicaciones, que con este nuevo accio-nar por parte del terrorismo, se perdería una fuente de información clave.

EN LOS PAÍSES PERIFÉRICOS :

Si en los países centrales se torna importante el replanteo del rol de la Inteli-gencia y de la Contrainteligencia, en el resto de los
Estados, los llamados eu-femísticamente "en Vías de Desarrollo", del "Tercer Mundo" o simplemente no desarrollados, los conflictos en curso como el llamado París-Washington10 y la Guerra Total al Terrorismo, vienen a sumarse a problemas regionales, cuando no endógenos de carácter innovador, lo que hace imprescindible un replanteo estratégico del rol de la Inteligencia, como herramienta de supervivencia de los Estado-Nación, si es que ello es aun posible.

En general en el Hemisferio Sur, por aglutinar de alguna forma a los países en desarrollo, los gobiernos -aun democráticos- suelen no tener muy en claro el rol de la Inteligencia y la Contrainteligencia, tendiendo a mal usar dichos recursos vitales, orientándolos a tareas policiales, parapoliciales y hasta en algunos ca-sos de policía política, en desmedro de sus funciones específicas insustituibles, priorizando problemas coyunturales internos por sobre las amenazas perma-nentes y crecientes. También se han dado casos en que ante la incapacidad oficial de un manejo adecuado, algunos gobiernos han tendido a desmantelar organizaciones, que en el ámbito estratégico son vitales para la supervivencia de una Nación, pues deben constituirse en el "alerta temprana" de cualquier amenaza potencial o concreta, que pretenda ceñirse sobre un país. Máxime hoy cuando la globalización se evidencia en toda manifestación política, finan-ciera, económica, social y hasta delictiva, a escala transnacional.

El "debe ser" indicaría que el Poder Ejecutivo, debería plantear el posiciona-miento que desea darle a su país en el contexto internacional a sus ministros (incluyendo al responsable de la Inteligencia).

Luego, cada uno de ellos, debería regresar a su ministerio y reunido con su staff (o su plana mayor si así se prefiere denominar), traducir a su jurisdicción las misiones y funciones que para el logro del objetivo planteado por el Presi-dente, su área de responsabilidad debe satisfacer. Trasladando luego mediante directivas de carácter estratégico, a las distintas instancias subalternas, la pla-nificación de los recaudos a tomar, es decir la detección con antelación de amenazas (problemas) y la identificación de oportunidades, propendientes a consolidar la situación existente y coadyuvar al alcance de los objetivos sumi-nistrados por el Ejecutivo; procedimiento que casi nunca ocurre en los países en vías de desarrollo.

Particularmente sería importante la adopción de estos recaudos, cuando desde el Norte, se percibiría con preocupación un aparente nuevo alineamiento desde el MERCOSUR, cuando incluso desde el Sur se habla ya de extenderlo incor-porando a nuevos estados como miembros plenos, que no gozarían de la sim-patía no sólo de Washington, sino en especial de Wall Street (tal el caso de Cuba y Venezuela, por citar dos ejemplos). De prosperar la llamada "extensión" del MERCOSUR y adoptar una postura de confrontación a ojos vista de los EEUU frente al ALCA y a los dictados de Wall Street, como a la política exte-rior estadounidense, no debería descartarse el surgimiento de <<dificultades>> de diverso orden, en aquellos países que se sumen al abierto desafío a la hi-perpotencia.

Al respecto, resulta interesante cuanto menos ver, no sólo el artículo elaborado por el periodista Juan Castro Olivera, sino en especial el mapa editado por La Nación, sobre los gobiernos de países que presuntamente se estarían alinean-do hacia una izquierda o centro-izquierda preocupante para los EEUU.11

No es un detalle menor, que en la entrevista mantenida en Monterrey el día 13/01/04 por el presidente Bush con su par argentino Kirchner -según trascen-didos en los MCS y hasta por comentarios efectuados por el propio Ejecutivo argentino a la TV- los dos temas que de orden "político" regional que se ha-brían tratado, por inquietud de la administración estadounidense, era la relación del gobierno argentino con el dirigente cocalero boliviano Evo Morales y con el conflictivo presidente Chávez de Venezuela.

A raíz de las resonantes declaraciones del Subsecretario del Departamento de Estado para asuntos del hemisferio, Roger Noriega, quien habría aseverado que la Argentina estaría dando un "giro hacia la izquierda" entre otros concep-tos, que despertaran respuestas no sólo en la Argentina, sino en otros interlo-cutores de la región, el líder cocalero boliviano Evo Morales, diputado del Mo-vimiento al Socialismo (MAS) de su país y presidente de dicho partido, desde Cochabamba habría comentado durante un diálogo telefónico con periodistas argentinos 12 que ... "América Latina va a ser un segundo Vietnam para los EEUU, porque la soberbia sólo causa rebelión"...

Más allá del lenguaje diplomático y del protocolo en este tipo de cónclaves multilaterales, según analistas de diverso origen, parte de la actual Administra-ción norteamericana, estaría seriamente preocupada ante la posibilidad de que se forme un eje Caracas-La Paz-Buenos Aires, con fines aun no muy claros y pretensiones aun más dudosas, pues podría constituirse -de concretarse en los hechos- en un serio factor de desestabilización regional a ojos vista de Wa-shington.

En teoría, cada país es soberano y sería libre de mantener relaciones con quien le plazca, sin embargo desde el imperio de la Globalización por tomar un punto de referencia, si bien siempre existieron condicionantes, hoy el tradicio-nal concepto de "soberanía" habría quedado para la retórica, dado que la inte-racción de los países parte del sistema internacional ha llevado a una interde-pendencia en los hechos, con preeminencia de ciertos estados sobre otros.

Abonando esta percepción y en terreno de ser objetivos, a Saddam Hussein se lo condenó por invadir unilateralmente en su momento a Kuwait, en cambio nada se hizo realmente por condenar la irrupción ilegal de los EEUU sobre Af-ganistán ni Irak, en abierta violación al derecho internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. Probablemente merced al poder de veto que detenta EEUU en el Consejo de Seguridad de la ONU y a una falta de voluntad política de muchos Jefes de Estado de enquistarse con Washington.

Pero retomando el tema del Análisis Estratégico en el ámbito regional, desde la década de los 90, pudo observarse que el rol que progresivamente iban aban-donando los estados en la materia, fueron progresivamente asumidos en mu-chos países por ONG's y Centros de Estudio no oficiales, tratando de llenar el vacío que el Estado dejaba. Obviamente si bien su rol es ponderable, un país no debería delegar en la actividad privada y no institucional, roles y responsabi-lidades que le son propias y de suma importancia, ya que hacen a la Defensa y Seguridad de la Nación, como a la preservación de los intereses vitales del Estado. Para lo cual es menester que se disponga de órganos específicos orientados a obtener información de Inteligencia, procesarla y efectuar un se-guimiento de actores, situaciones y protagonistas, que hacen al interés nacio-nal, a fin de asesorar con contenido y oportunidad al poder político, que detenta la conducción del Estado.

CONCLUSIONES :

Para un analista u observador especializado ubicado en el Hemisferio Sur, la panoplia de Vulnerabilidades y Amenazas para la región en general y la Argen-tina en particular serían muchas, algunas endógenas y otras exógenas, pero si se pudiera enumerar las más preponderantes, diríase que son :

1) Ineptitud y escasa visión de los Gobiernos o falta de voluntad política, para reorganizar y actualizar los Sistemas de Inteligencia para desem-peñar su rol específico y la elaboración de un Análisis Estratégico objeti-vo que coadyuve a la toma de decisiones, propendiendo a preservar e incrementar los intereses del Estado.

2) Como así también, la ausencia de una eficaz política de Seguridad que revierta la actual crisis que se vive particularmente en las zonas urbanas y en algunos casos rurales. Lo que ha impedido -hasta el momento- una efectiva reestructuración y equipamiento de las FFSS y FFPP que las aleje de la imagen de corrupción con que hoy mayoritariamente las per-cibe la población y las torne más eficientes, para el cumplimiento de su cometido.

3) La ausencia de una Justicia independiente y que haga aplicar la ley con todo rigor a quienes la vulneran, sin discriminaciones ideológicas ni cor-porativas. Respaldando en el marco de la Ley el accionar de las fuerzas del orden, velando por el bien de la sociedad y dando el marco de ga-rantías no sólo al delincuente, sino fundamentalmente al ciudadano de bien.

4) La ausencia de una realista política de Defensa, tanto nacional como re-gional y eventualmente continental (si ella fuera factible). Situación que expone al Estado a una suerte de indefensión, frente a potenciales agre-sores externos y le resta capacidad disuasiva a la actividad diplomática.

5) Las repercusiones en el ámbito regional y eventualmente nacional, del conflicto entre las potencias centrales, sobre el modelo del Nuevo Orden Internacional que se pretende erigir.

6) El irresuelto problema de la Deuda Externa e Interna argentina, que ha devenido en una serie de planteos judiciales en el exterior, cuyas conse-cuencias aun sería prematuro evaluar.

7) La incertidumbre que se percibe en el campo de la dirigencia empresa-rial en la Argentina, ante una poco lograda política económico-productiva (si es que esta realmente existe) mantendría en niveles mínimos la ge-neración de riqueza en el campo industrial, frente a la capacidad poten-cial disponible. Esta falta de credibilidad por parte de los propios capita-les locales en la política oficial, agudizaría la desinversión externa y la no generación de empleos.

8) La confrontación entre intereses transnacionales por ocupar y ganar mercados, pudiendo generar con su accionar situaciones desestabiliza-doras para los Gobiernos locales regionales.

9) Una eventual errónea política exterior argentina confrontativa con las potencias centrales o cuanto menos impredictible y fluctuante, que des-pierte recelos y estimule a actores irracionales o sectores interesados de las mismas, en "alinear" a la Argentina en forma "imperativa" (a como de lugar).

10) Que se desmorone el sistema asistencialista implementado sin haber logrado previamente reactivar la economía interna, que debería absorber la mano de obra desocupada, cuya tasa se encontraría en niveles más que alarmantes y su grado de desesperación en amplias franjas de di-cho sector, podría coadyuvar al incremento de la violencia.

11) Que se permita continuar operando a la delincuencia impunemente, dejando a la ciudadanía en estado de indefensión, lo que podría provo-car que los ciudadanos de bien terminen armándose para defender vidas y bienes ante la inoperancia del Estado, lo que podría degenerar en una lucha fratricida por la supervivencia.

12) Que se implementen políticas aislacionistas o retrógradas, que sólo su-mirían a mayores franjas del tejido social, en la pobreza sino en la mise-ria. Sin caer necesariamente por ello, en la desprotección total del apa-rato productivo endógeno.

13) El permitir que continúe el deterioro ambiental y se omitan políticas de protección de la salud y el medio ambiente; que no sólo deberían ser sancionadas por el Congreso, sino realmente implementadas por el Eje-cutivo y supervisadas por la Justicia.

14) La ausencia de una política migratoria, como la implementación de un control y vigilancia efectiva de las fronteras y puntos de acceso al territo-rio nacional; que hoy facilitarían el ingreso, circulación y egreso de ele-mentos indeseables (terroristas, criminales de cualquier catadura y prontuario) situación que de persistir, favorecerá indudablemente el cre-cimiento de la violencia y la indefensión de la población decente, sin descartar una potencial radicación de elementos terroristas extranjeros.

15) La falta de estímulos planificados (políticas a largo plazo o sea, políticas de Estado) que estimulen la investigación y desarrollo en el campo cien-tífico-tecnológico, tanto en el ámbito estatal como privado, para tratar de sino disminuir al menos impedir que se incremente la brecha del cono-cimiento, con las potencias centrales y aun regionales.

16) La decadencia en que habría caído el sistema educativo argentino, otro-ra respetado y valorado a nivel internacional. Factor este en gran medida responsable de los desvalores que hoy imperan en el tejido social, pues se han perdido los códigos de conducta, los valores, como la ética y la moral, piedras fundacionales para toda sociedad que se precie. Un ca-mino para desarticular un país, es sumirlo en la ignorancia y la siembra de la indiferencia, desmotivándolo y confrontándolo fratricidamente. Si-tuación que se logra atacando la educación junto con la quiebra de la moral hogareña, aquella que se absorbe en la niñez por emulación de los valores y coherencia en general familiar, pero especialmente pater-na.

17) Las cada vez más probables consecuencias de un eventual <<derra-me>> de la crisis colombiana, trasladando hacia el Sur la simbiosis de las otrora tradicionales organizaciones guerrilleras con el crimen organi-zado, con movimientos sociales radicalizados y carteles del narcotráfico, debería ser considerada como la amenaza más factible.

18) Un eventual intento de repetir los ataques explosivos, como los perpe-trados en la Argentina en 1992 y 1994, o bien de otro tenor, por parte de organizaciones terroristas fundamentalistas islámicas, que han declara-do su teatro de operaciones a nivel global, no debería paralelamente ser descartado, máxime cuando poco y nada se habría hecho desde 1994 a la fecha, para desalentar una eventual nueva agresión.

Obviamente quedan por enumerar un sinfín de otras Vulnerabilidades y Amenazas, que serían imposibles de enumerar en su totalidad y aun de las citadas se desprenden sus propias derivadas y conexas, pero el objeto de haber mencionado las precedentes, pretende posicionar al lector en que las agresiones originadas por factores externos e internos no sólo pueden ser de carácter político-militar al estilo convencional, sino que en la actualidad se mimetizan detrás de múltiples aspectos y que la indolencia, soberbia o incompetencia de nuestra clase dirigente, oficial y privada, de no efectuarse los ajustes adecuados en tiempo y forma, continuarán exponiendo al pueblo argentino, a males mayores a los actualmente sobrellevados. Precio que pagaremos todos, hasta los hijos de nuestros hijos probablemente.

Por lo precedentemente expuesto, el autor de este trabajo se suma a los que consideran que se torna imprescindible a la brevedad, reconsiderar y consensuar a nivel parlamentario ciertas políticas de gobierno, para tornar-las en "Políticas de Estado", en campos tan trascendentes como la Defensa Nacional, la Inteligencia-Contrainteligencia, la Seguridad y la Política Exte-rior, en especial ante un mundo en transformación como el actual, donde lo que no faltan serían precisamente las Amenazas.

Si algunas potencias centrales como los EEUU y Gran Bretaña, a pesar de las disponibilidades y fortalezas con que cuentan, no han dudado en re-plantearse sus políticas y estructuras de Seguridad e Inteligencia, un país como la Argentina, en "defauld" no sólo económico-financiero, amenazada por múltiples factores internos y externos, como algunos de los ya mencio-nados -a mero título de ejemplo- imprescindiblemente necesita disponer de estructuras adecuadas y con un margo legal actualizado para disuadir, pre-venir y eventualmente neutralizar, cualquier agresión en sus diversas ma-nifestaciones, independientemente de su procedencia.

En síntesis para el suscripto ...."las mayores vulnerabilidades de seguridad de nuestro/s país/es, no reposan tanto en la grave-dad de las amenazas que suelen identificarse en la Post Gue-rra Fría, como en la debilidad institucional (o sea estatal) pa-ra detectarlas, comprenderlas y articular respuestas acor-des"...


NOTA del AUTOR :
Intencionalmente el suscripto asoció en ciertos casos las "vulnera-bilidades" con las "amenazas" no obstante tener en claro que ambas significan conceptos diferentes. Las primeras son debilidades, flaquezas, deficiencias propias, generalmente inconscientes, en muchos casos estructurales, y/o inevitables e irresolubles en el corto plazo. En tanto que las amenazas, en general son aquellas que proceden de un actor o protagonista/s (país/es, grupo social o de intereses, interno y/o externo), o de conflictos, que atentan o intentan agredir a los objetivos nacionales y/o regionales e intereses propios.
El propósito del autor al tomarse dicha licencia, fue trasuntar en el lector que algunos actores (ciertos dirigentes) con sus decisiones y políticas pueden provocar por acción u omisión que se generen vulnerabilidades o que las existentes se potencien. En dicho caso, si se presume que puede existir intencionalidad o negligencia supina, entonces esos actores transforman la vulnerabilidad en una amenaza, cuando no ellos mismos podrían constituirse por sí en una amenaza a los intereses colectivos de una población, o mejor dicho sociedad. De aquí entonces surge la explicación de la "asociación" intencional de ambos términos en el texto precedente.

 


 




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